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Obra destacada: La Ducha 

 

En esta ocasión presentamos una obra de Carlos Alcolea, artista que, pese a ser reconocido internacionalmente, no lo ha sido en su tierra natal, Galicia, a pesar de la muestra monográfica que le dedicó el CGAC de Santiago de Compostela en el año 1998 y de la más reciente «Carlos Alcolea. Cara a Fisterra», que tuvo lugar en la antigua sede de la Fundación Caixa Galicia en Ferrol, en el año 2008.

En el año 2009 se propuso, desde el MNCARS, una revisión e investigación minuciosa sobre el grupo de artistas que junto con Carlos Alcolea estuvieron vinculados a la que se denominó Nueva Figuración Madrileña y que se concretó en la exposición «Los esquizos de Madrid. Figuración madrileña de los ‘70» y en el catálogo homónimo.

La Ducha (1972) de Carlos Alcolea

La ducha, 1972, Carlos Alcolea

Características

  • Registro: 1565
  • Año de creación: 1972
  • Dimensiones: 171,6 x 146,4 cm
  • Técnica: acrílico sobre lienzo
  • Categoría: Nueva Figuración Madrileña

Comentario

«Si la pintura ha muerto, nosotros, necrófilos, titi»1

La ducha forma parte de la primera producción de Carlos Alcolea. Ésta obra se expuso en el año 1972 en su segunda muestra individual, que realizó en la Galería Daniel de Madrid, donde el artista incluyó además varios lienzos históricos pertenecientes a su serie Piscinas2. Forma parte de dicha serie, aunque es el menos evidente.

Sobre este cuadro comenta, su amigo e historiador, Fernando Huici: «(…) por fin una voz que ha de reconocer como entera y definitivamente propia. Esta aflora, inequívoca, en los lienzos tardíos de piscinas del 72 y en aquellos otros que, como La ducha, exploran modulaciones paralelas de ese motivo esencial de los cuerpos en el agua que conformará la obsesión vertebral del pintor en esta nueva etapa y que, de hecho, bien que formulada en un sentido muy distinto había, si se me permite la expresión, de dar todavía mucho provecho en épocas posteriores»3.

En La Ducha Alcolea reúne y sintetiza toda su joven experiencia, tanteando un nivel de abstracción inusual en él, y al mismo tiempo, anunciando muchas de las características de su producción posterior. Inspirado en el pintor David Hockney –a quien dedica una de sus primeras obras, Butaca Hockney (1971)– y en el norteamericano Ron Kitaj, entre otros, a los que accede tras un viaje a París en 1968, donde adquiere catálogos de sus obras que pasarán a formar parte de su biblioteca. Esta será fuente de conocimiento imprescindible para él y para sus compañeros y compañeras de generación, que irá engordando con el paso del tiempo y con sus continuos viajes a las capitales culturales europeas y a Nueva York. Podemos entrever una influencia de Hockney en la serie Piscinas, en obras de su autoría como Man in shower in Beverly Hills (1964) o en A Bigger Splash (1967).

La pintura de Alcolea se define formalmente por la delimitación de las formas, con una línea de dibujo precisa y la representación de cuerpos aplanados de colores puros y luminosos, en los que los efectos de la perspectiva quedan anulados. Todo ello puesto al servicio de una temática relacionada con su propia biografía personal y su extensa cultura, pero cuyo resultado es difícil de desentrañar para el espectador. Además de la influencia de artistas anglosajones, la línea de trabajo desarrollada por Luis Gordillo durante estos años es similar. Para los artistas de la generación de Alcolea, Gordillo fue un referente fundamental hasta mediados de los años setenta. Obras suyas del año 1971, pueden ser un claro precedente de la obra de Carlos Alcolea, como Piscina azul de la Fundación Suñol de Barcelona y Bañista plein soleil, del mismo año, y perteneciente a una Colección particular de Madrid. La Colección de arte cuenta con una obra, Volando dúplex del año 1972, contemporánea y relacionada con Carlos Alcolea.

Otro referente fundamental para él es Marcel Duchamp4. Una de sus primeras pinturas fue una interpretación del paradigmático Desnudo bajando una escalera, que realiza en el año 1971, y del que Alcolea pintará varias versiones más a lo largo de su vida. Parafraseando a Fernando Huici, la aportación más importante de Duchamp a la creacción fue la de cuestionar –mediante el uso de la ironía, la paradoja, los juegos de palabras o, incluso, en la repetición y ensimismamiento en un número limitado de obras– el lenguaje y el mundo del arte5.

En 1972, año de producción del cuadro, tienen lugar Los Encuentros de Pamplona6, donde Carlos Alcolea coincide con el músico experimental John Cage, que fue artista referente e inspirador para él.

Carlos Alcolea fue un activo integrante del grupo Nueva Figuración Madrileña, que más que un grupo compacto fue una alianza de amigos con intereses comunes, tanto artísticos como vitales. Crecieron escuchando a The Beatles y Jimi Hendrix, además de formar parte del escaso movimiento de liberación sexual y experimentación con las drogas, que pudo desarrollarse en el Madrid franquista de finales de los años sesenta. Como comenta Iván López Minuera, en su estudio de esta generación: «Rechazan al arte oficial del franquismo, con las exposiciones dirigidas por Luis González Robles, como Director General de Bellas Artes. En su caso, los rechazados eran los artistas españoles localizados en El Paso, Dau al Set, el arte cibernético y los planteamientos intermedia. Los actores olvidados, y nuevos amigos íntimos, eran José Guerrero y Luis Gordillo. Por eso, a finales de los sesenta y comienzos de los setenta, ningunear a la generación inmediatamente anterior y carecer de formación reglada era casi un requisito si lo que se pretendía era una actitud diferente, cosmopolita y contemporánea»7. Carlos Franco fue el compañero de viaje más próximo a él, estilísticamente hablando, en los comienzos de estos años.

Provocadores hacia el mundo del arte contemporáneo y hacia el mundo en general, adaptaron una estética que se situaba en el lado opuesto de la de sus antecesores, que para ellos representaban el estereotipo de la España negra y que tenía su reflejo en el arte desde Goya al grupo El Paso. Respecto a sus referentes filosóficos también rompieron con la corriente más extendida en el pensamiento de la época, el marxismo y el psicoanálisis de Lacan, y difunden en la península el libro de Deleuze y Guattari El Anti-Edipo (1972), donde reflexionan sobre el concepto de la biopolítica, término en el que profundizó primeramente Michel Foucault, y que analiza el control total que ejerce el capitalismo sobre la ciudadanía, que llega a perder incluso la potestad sobre su propia existencia. Además reevindican la reapropiación del cuerpo y la utilización del mismo como un campo de batalla. De ahí viene la noción de "lo personal como político". Un pensamiento que este grupo reivindicó, frente a las visiones que imperaban en la época. Por un lado, la marxista, que entiende al artista político como una herramienta más al servicio del pueblo, un poco esclavo de las formas realistas bajo la presión de la propaganda y la colectividad –denominado el movimiento en historia del arte como Realismo crítico–, pero endulzado por el Arte Pop, y que encarnaban, entre otros, el Equipo Crónica (1965 - 1981). Por otro lado, el psicoanálisis, que buscaba la expresión del subconsciente y la liberación a través del acto de pintar y de la forma, encarnado por el grupo Trama, con el que tuvieron sonadas disputas8.

Así es como los definió Herminio Molero, miembro del grupo: «no éramos combatientes al uso de pasearnos con bandera roja por la Gran Vía, y eso les desconcertaba. Realmente nuestra forma de lucha consistía en ignorar que existía una dictadura. Para nosotros ya estaba muerta y como tal nos comportábamos»9.  


1 Frase compartida con Juan Antonio Aguirre, pintor, crítico creador del término Nueva Generación –también conocida como Nueva Figuración Madrileña y Figuración Madrileña– y artífice de la Galería Amadís, centro neurálgico de la escena artística de los años setenta, donde Carlos Alcolea realizó su primera exposición individual. Citado por BONET, J. M.: “Un cierto Madrid: mapa en forma de diccionario” en Los esquizos de Madrid. Figuración madrileña de los 70, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 2009.

2 Piscinas fue su primera serie, inspirada principalmente en las obras de David Hockney. Como complemento al análisis de la obra La ducha reproducimos un par de pinturas de dicha serie, una de un año anterior y otra realizada en el mismo año.

Woman in pool
Woman in pool, 1971
acrílico sobre lienzo, 171.3 x 127.5 cm
C.A.C.Cartera Industrial REA, S.A.- Museo Patio Herreriano, Valladolid.
Cortesía del Museo Patio Herreriano

Piscina B
Piscina B, 1972
Acrílico sobre lienzo, 180.50 x 150.50 cm
Colección Afundación
Cortesía de Afundación

3 HUICI, F.: “Cara a Fisterra” en Carlos Alcolea. Cara a Fisterra (catálogo), Fundación Caixa Galicia, A Coruña, 2008, p. 12.

4 ALCOLEA, C.: “Marcel Duchamp, paradigma de la vanguardia”, guión para el programa de TVE La edad de oro, Madrid.

5 HUICI, F.: ibid., p. 12.

6 Los Encuentros de Pamplona tuvieron lugar del 26 de junio al 3 de julio de 1972. El artista José Luis Alexanco y el músico Luis de Pablo, como directores, reunieron en la ciudad a 348 creadores de todo el mundo de diferentes disciplinas. El arquitecto José María de Prada Poole construyó para la ocasión una estructura temporal formada por varias cúpulas de plástico inflables –saboteada y rajada unos días antes de la finalización del Encuentro–, donde a lo largo de esa semana tuvieron lugar conciertos, happenings, exposiciones, coloquios, poesía experimental, cine y video. Carlos Alcolea, junto a Juan Manuel Bonet, no sólo asiste como espectador sino que se responsabiliza de la coordinación de prensa.

Supusieron un punto de inflexión en el devenir artístico en los últimos años de la dictadura franquista, además de señalar el fin simbólico de la etapa de dominio de la pintura informalista y la abstracción, asumida y utilizada por la política cultural oficial del régimen, con un claro afán propagandístico. Los Encuentros ponen de manifiesto la existencia de una regenerada vanguardia que mantiene estrechos vínculos y comparte intereses estéticos y estilísticos con las nuevas corrientes internacionales (Fluxus, Situacionismo, videoarte, arte de acción y happening).

7 LÓPEZ MINUERA, I.: “¿Qué hace a los años setenta tan diferentes, tan atractivos?”, en Los esquizos de Madrid. Figuración madrileña de los 70, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 2009.

8 El grupo Trama, formado por los teóricos y artistas de Zaragoza y Barcelona José Manuel Broto, Xavier Grau, Javier Rubio, Gonzalo Tena, Federico Jiménez Losantos y Biel Mesquida. La base teórica en la que se apoyaron fue el marxismo-leninismo y el psicoanálisis de Freud y Lacan. Sus referencias filosóficas son los franceses Philippe Sollers, Julia Kristeva y Marcelin Pleynet, y su libro de cabecera fue La enseñanza de la pintura (1971) de Pleynet, donde reflexiona principalmente sobre la obra de Matisse, Cezanne y los abstractos norteamericanos. Entraron en conflicto dialéctico con el grupo de artistas de Madrid, al que comenzaron a denominar «los esquizos de Madrid». Por su lado Nueva Figuración Madrileña les bautiza como «los oligos de Barcelona».

9 EGUIZÁBAL, R.: “La vida densa. Entrevista con Raúl Aguizábal”, en Buades. Periódico de arte, Madrid, núm. 10, junio-julio, 1987, pp. 65-71, citado por LÓPEZ MINUERA, I.: “¿Qué hace a los años setenta tan diferentes, tan atractivos?, en Los esquizos de Madrid. Figuración madrileña de los 70, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 2009, p. 34.

Información complementaria

Procedencia

Colección particular, Madrid.

Reproducciones gráficas en bibliografía

“ARTE español” en La Casa de Marie Claire 16, Madrid, abril de 1988.

CARLOS Alcolea (catálogo), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 1998, p. 212.

CARLOS Alcolea. Cara a Fisterra (catálogo), Fundación Caixa Galicia, A Coruña, 2008, p. 19.

V.V.A.A.: Los esquizos de Madrid. Figuración madrileña de los 70, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 2009, p. 152.

Referencias escritas en bibliografía

HUICI, F.: “Cara a Fisterra” en Carlos Alcolea. Cara a Fisterra (catálogo), Fundación Caixa Galicia, A Coruña, 2008, p. 12.

Curriculum expositivo

1972: “Carlos Alcolea”, Galería Daniel, Madrid.

2008: “Carlos Alcolea. Cara a Fisterra”, Fundación Caixa Galicia, Ferrol.

2009: “Los esquizos de Madrid. Figuración madrileña de los 70”, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.