La ducha

La ducha (Carlos Alcolea)

  Registro: 1565

  Año de creación: 1972

  Dimensiones: 171.6 x 146.4 cm

  Técnica: acrílico sobre lienzo

  Categoría: Nueva Figuración Madrileña

Comentario:

La ducha forma parte de la primera producción de Carlos Alcolea. Esta obra se expuso en el año 1972 en la segunda muestra individual que realizó en la Galería Daniel de Madrid, donde el artista incluyó además, varios lienzos históricos pertenecientes a su serie de Piscinas. Éste forma parte de dicha serie, aunque es el menos evidente.

De este cuadro comenta, su amigo e historiador, Fernando Huici: «(…) por fin una voz que ha de reconocer como entera y definitivamente propia. Esta aflora, inequívoca, en los lienzos tardíos de piscinas del 72 y en aquellos otros que, como La ducha, exploran modulaciones paralelas de ese motivo esencial de los cuerpos en el agua que conformará la obsesión vertebral del pintor en esta nueva etapa y que, de hecho, bien que formulada en un sentido muy distinto había, si se me permite la expresión, de dar todavía mucho provecho en épocas posteriores»¹.

En La ducha Alcolea reúne y sintetiza toda su joven experiencia, tanteando un nivel de abstracción inusual en él, y al mismo tiempo, anunciando muchas de las características de su producción posterior. Inspirado en el artista David Hockney -a quien dedica una de sus primeras pinturas Butaca Hockney, 1971- y al norteamericano Ron Kitaj, entre otros. Accede a su obra a partir de en un viaje a París en el año 1968, donde adquiere catálogos de sus obras y que pasarán a formar parte de su biblioteca, fuente de conocimiento imprescindible para él y para sus compañeros y compañeras de generación y que irá engordando con el paso del tiempo y con sus continuos viajes a las capitales culturales europeas y a Nueva York. Podemos entrever una influencia de este artista en la serie Piscinas, por ejemplo en obras como Man in shower in Beverly Hills (1964) o en A Bigger Splash (1967).

La pintura de Alcolea se define formalmente por la delimitación de las formas, con una línea de dibujo precisa y la representación de cuerpos aplanados de colores puros y luminosos, en los que los efectos de la perspectiva quedan anulados. Todo ello puesto al servicio de una temática relacionada con su propia biografía personal y su extensa cultura, pero cuyo resultado es difícil de desentrañar para el espectador. Además de la influencia de artistas anglosajones, la línea de trabajo desarrollada por Luis Gordillo durante estos años es similar. Para los artistas de esta generación fue un referente fundamental hasta mediados de los setenta. Obras del año 1971, y que pueden ser un claro precedente de la obra de Carlos Alcolea, son Piscina azul de la Fundación Suñol de Barcelona y Bañista plein soleil, del mismo año, y perteneciente a una colección particular de Madrid.

Otro referente fundamental para Carlos Alcolea es Marcel Duchamp -una de sus primeras obras es la interpretación de Desnudo bajando una escalera, que realiza en el año 1971, y de la que hará varias versiones a lo largo de su vida- cuya aportación más importante fue la de cuestionar -mediante el uso de la ironía, la paradoja, los juegos de palabras o, incluso, en la repetición y ensimismamiento en un número limitado de obras- el lenguaje y el mundo del arte.


¹ HUICI, F.: “Cara a Fisterra” en Carlos Alcolea. Cara a Fisterra (catálogo), Fundación Caixa Galicia, A Coruña, 2008, p. 12.