Alberto Datas

A Coruña  1935 - Madrid  2007

Comenzó su formación pictórica en la Escuela de Artes y Oficios de A Coruña, e ingresó en 1956 en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Esta institución se caracterizaba por su gran academicismo, y su estancia allí supuso un duro golpe para él, ya que la formación estática de la Academia chocaba con su visión más moderna del arte. A mediados de los años setenta sufrió una crisis entre las dos tendencias, y finalmente primó en sus obras la visión más alejada de la institucional. En 1953 uno de sus lienzos suscitó una gran polémica en una muestra coruñesa, por ser considerado una falta de respeto hacia las normas del “oficio”. La plástica gallega se cerraba a las nuevas propuestas que estuvieran alejadas de lo convencional. En 1961 obtuvo una beca del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Embajada italiana en España para estudiar pintura mural en Venecia. Entre 1965 y 1968 recibió otra pensión de la Academia Española de Bellas Artes de Roma. A su regreso a Madrid, ejerció de profesor en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando hasta 1976.

Se trasladó a Serrada (Valladolid), y en 1979 regresó a la capital española donde obtuvo la plaza de profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense. En 1980 recibió una invitación del grupo Atlántica para participar en la exposición «Atlántica. Últimas tendencias de artes plásticas en Galicia».  En esta época es cuando destruyó algunas de sus pinturas, que constituían ensayos para la consecución del estilo y la forma que creía como propios, estilo que él mismo denominó «abstracto-expresivo». Presentó su tesis en 1985 bajo el título De la Academia al vitalismo pictórico. Ese mismo año, se convirtió en profesor titular de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, y en 1988 consiguió la cátedra en dicha facultad.

Su trabajo se centra, inicialmente, en una figuración casi hiperrealista que deriva, mediante un proceso destructor de estas referencias, en el expresionismo. A mediados de los años setenta, su lenguaje, casi siempre desarrollado a través de grandes formatos, se volvió abstracto, de gran énfasis gestual y con protagonismo de la materia y el color. Fallece en Madrid en el año 2007.