Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca en 2004. Su obra explora cómo la creatividad y el arte pueden materializar propósitos complejos sin grandes recursos, cuestionando la relación entre ficción y realidad. Sus proyectos, habitualmente participativos, usan humor y creatividad, simulan aspectos populares y lúdicos con los que el público puede identificarse, como Worker Man o la bomba atómica antidiscusiones. Emplea pintura, dibujo, fotografía, video e instalación con materiales de bajo presupuesto como madera, cartón y plástico, que simulan procesos industriales o estandarizados de alta gama (industria juguetera, cine, parques temáticos). Sus inspiraciones provienen del arte y de otras ficciones como cómics y literatura.
Ha recibido varios premios y menciones como la beca de artes plásticas Fundación Villalar, 2019, la de creación artística del instituto leonés de cultura 2020 o la beca El Ranchito de MATADERO 2015. Su obra ha sido expuesta en centros de arte como el Museo Niemeyer, Matadero, o el Círculo de Bellas Artes.