Pablo Orza

Zamora, 1971

Nació en Zamora, pero su familia se afincó en Galicia y desde entonces ha combinado sus estancias en el extranjero con sus vivencias en Bayona (Pontevedra) y A Coruña. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, realizó los cursos de postgrado en la Universidad Politécnica de Valencia, entre 1994 y 1996. En 1996, hizo un programa de postgrado en el Studio Arts Centers Internacional, en Florencia, gracias a una beca de la Fundación Caixa Galicia, siendo uno de los tres primeros becarios de artes plásticas de esta entidad.

Hoy en día, trabaja activamente en el Centro de Novas Tecnoloxías de Pico Sacro (TPS), que él mismo creó en el año 2003 y cuyo objetivo básico es, según el artista, «propiciar el desarrollo de una mayor concienciación de la naturaleza y modalidades de la relación del ser humano con la Tierra». El Pico Sacro es un lugar energéticamente muy especial, ya que es totalmente de cuarzo, material muy apreciado en el mundo de la gemoterapia, y uno de los montes más representativos de la mitología gallega. Orza a menudo se plantea si la inspiración puede provenir de elementos externos o está simplemente en uno mismo, pero lo que sí tiene claro es que el Pico Sacro es un sitio especial de inspiración para él y para la gente que lo acompaña en su grupo de música y en las distintas performaces que realizan desde este colectivo.

Las primeras experiencias artísticas de Pablo Orza tienen un carácter aparentemente tridimensional y muestran una cierta fricción entre las categorías de la pintura y la escultura, tendencia que permanece posteriormente en la elaboración de sus piezas. La tela es presentada como un objeto autónomo, enfatizando la manufactura y sus heridas por encima de otros valores constructivos. En sus pinturas no falta la presencia del texto, que incluye a modo de grafiti como una reflexión sobre la acumulación de citas de la cultura contemporánea. En alguna de sus piezas, el artista utiliza la madera, haciendo referencia a la obra de Lucio Muñoz, con quien trabajó en un taller de verano del Museo Unión Fenosa. Los “teatrillos abstractos” realizados con clavos, telas y madera son de las últimas series de Orza, donde la base de su trabajo son fotos y textos que utiliza como fondo. También desarrolla distintas instalaciones con las denominadas según él «obras máquinas», ya que «las piezas tienen la capacidad de interactuar con los espectadores tal y como lo hacen las máquinas, cumplen un cometido, aunque este se defina de manera mediática».