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El trabajo de Antía Moure se sirve de la fotografía para documentar lugares abandonados, arquitecturas interiores que guardan vestigios de un pasado y que sirven de campo de actuación para, a través de pequeñas narraciones de carácter intimista, reflexionar sobre la memoria, el testimonio y el valor documental en clave escenográfica.

  • Antía Moure
  • 2008
  • Mixta
  • Técnica mixta
  • 1619
  • Variables
  • Colección de Arte ABANCA

El trabajo de Antía Moure se sirve de la fotografía para documentar lugares abandonados, arquitecturas interiores que guardan vestigios de un pasado y que sirven de campo de actuación para, a través de pequeñas narraciones de carácter intimista, reflexionar sobre la memoria, el testimonio y el valor documental en clave escenográfica.

La obra que nos ocupa pertenece al proyecto expositivo yo también me acordaré de todos vosotros (2008) inaugurado en el Festival OFF de Photoespaña 2008, en el que la artista emplea la palabra y lo fotográfico, clave en su trabajo, si bien esta vez la fuente empleada es la literatura, apostando por una narración de fragmentos de relatos de seis escritores: Baudelaire, Nietzsche, Rimbaud, Sylvia Plath, María Zambrano y, en el caso que nos ocupa, Jorge Luis Borges. Curiosamente, los seis autores reflexionan en su obra acerca de la vida desde una visión fragmentada y poliédrica, en clara sintonía con el trabajo de la artista monfortina.

B, hace referencia al escritor de Ficciones, Borges, que en su relato “Funes el memorioso” recoge el fragmento escrito en el espacio abandonado de la fotografía - Dos o tres veces había reconstruido un día entero. Las pequeñas piezas que se incorporan a modo de objetos encontrados se conforman a partir de los propios objetos presentes en ese espacio abandonado -Tarrío (Monforte de Lemos)-; una vez enmarcados se disponen a modo de huellas como un mapa imaginario en aparente desorden si bien ayudan a reconstruir la memoria fragmentada en tanto que dan sentido a esa narración.

Desde lo fotográfico, el objet-trouvé, la escenografía teatral y el trazo caligráfico, Antía Moure proyecta una pieza de carácter instalativo en la que abrirse desde lo íntimo a lo colectivo para interpelar al espectador ausente y provocar experiencias poéticas.