Este conjunto escultórico integrado por dos piezas de bronce de gran formato se inscribe dentro de la temática habitual de Cándido Pazos, usando mitología y tradición como fuente de inspiración para su obra. Las figuras representadas son por un lado Bríxida, diosa celta con gran tradición en Irlanda, y por otro Breogán, rey galaico fundamental en la mitología celta.
Las obras se caracterizan por una representación del cuerpo de ambos personajes, desprovistos de extremidades o rostro, pero mostrando un gran detalle en la ejecución. En el caso de Bríxida vemos cómo su cuerpo se encuentra cubierto por un paño del cual podemos ver los pliegues y arrugas que se forman, cuidadosamente trabajados. Genera así una suerte de formas y volúmenes a lo largo de la figura que sumados a la posición del cuerpo, hace que no se trate de una escultura hierática, sino que sugiera cierto movimiento.
Por su parte, a Breogán se le representa exclusivamente con un escudo, dejando su cuerpo expuesto. Ambas esculturas son huecas y se conforman ensamblando diferentes paneles que dan forma al resultado final. Destaca especialmente su llamativo color, y es que las tonalidades verdes del bronce van sufriendo alteraciones progresivas debido a la exposición y al proceso de oxidación a lo largo del tiempo, dando lugar a tonalidades diferentes dentro de las propias piezas.
Conforman así este conjunto unas obras muy integradas dentro de la producción habitual del artista, con todos sus elementos esenciales y una inspiración clásica, pero con formas y una ejecución moderna.