La caza secreta del potrillo escondido

Compositivamente prima el plano horizontal en que dispone las figuras, sobre un fondo bícromo en amarillo y ocre planos. La sencillez del fondo potencia la voluptuosidad de las figuras que capturan la atención del espectador.

  • Eugenio Fernández Granell
  • 1977
  • Pintura
  • Óleo sobre lienzo
  • 234
  • 76 x 102 cm
  • Colección de Arte ABANCA

Obra que destaca por su carácter lúdico y por una visión infantil con la que en ocasiones Granell representa el mundo. La composición y el título se inspiran en pasatiempos para niños donde hay que descubrir las imágenes que se ocultan dentro de la ilustración. Antonio Garrido también la ha relacionado con el surrealista Método Paranoico-Crítico creado por Dalí en la década de los treinta. Compositivamente prima el plano horizontal en que dispone las figuras, sobre un fondo bícromo en amarillo y ocre planos. La sencillez del fondo potencia la voluptuosidad de las figuras que capturan la atención del espectador. En primer término nos encontramos con la distorsionada figura del equino que está siendo acorralado por formas verticales en las que inconscientemente reconocemos a los cazadores del título. El descubrimiento en la pintura de Granell de imágenes aludidas en el título, surge de forma fortuita y acaba convirtiéndose la relación palabra- imagen en un elemento creativo básico de su estética surrealista. El componente fantástico radica en el adjetivo que emplea para la actividad de la caza, que hipotéticamente es secreta, aumentando el matiz de misterio que tanto gusta a los niños y que aquí se emplea para completar la relación entre el título y la imagen. Esta obra se podría considerar como un poema visual en clave infantil que conecta directamente con las estéticas dadá y surrealistas de Duchamp y Dalí, artistas admirados por Granell.