Muller con chal

Mujer con chal, también llamada Figura 6, debido al numeroso repertorio de estructura similar que produce por esta época, representa de nuevo la figura única de la mujer, tan recurrente en su obra. En esta ocasión, la mujer aparece en actitud sedente, y con un punto de vista frontal, clara al tiempo que abstracta, immóbil y solemne como en tantas otras ocasiones.

  • Luís Seoane
  • 1961
  • Pintura
  • Óleo sobre lienzo
  • 594
  • 116 x 89 cm
  • Colección de Arte ABANCA

Mujer con chal, también llamada Figura 6, debido al numeroso repertorio de estructura similar que produce por esta época, representa de nuevo la figura única de la mujer, tan recurrente en su obra. En esta ocasión, la mujer aparece en actitud sedente, y con un punto de vista frontal, clara al tiempo que abstracta, immóbil y solemne como en tantas otras ocasiones. En esta obra, consigue una síntesis total entre figuración y abstracción, pues como él mismo afirmó "(...) son un pintor figurativo, inda que pola deformación expresiva, faga tamén as miñas transfiguracións...". La construcción de la silueta quebrada, se realiza superponiendo elementos geométricos como si se tratase de un collage. De este modo, da forma a una figura femenina en tonos ocres claros, que destacan sobre el fondo, de un intenso rojo inglés. Todo tiende a harmonizarse, colores, líneas y formas establecen una natural concordancia, señalando la consistencia de una figura inmóbil y solemne, cargada de una expresividad y energía original. En estos años, Seoane investiga la autonomía del color y la forma, y en este ejemplo, la desvinculación cromática se hace evidente. "A cor fai xurdir a forma na miña obra. Sempre co gafismo que superpoño, de interpretar como sinto a natureza e o home". La figura se compone a base de color, y sobre ella discurren grafismos, aparentemente inconexos o faltos de relación con el resto de la composición, y que sin embargo cobran sentido cuando el espectador realiza su propia reconstrucción plástica. Se trata de combinaciones perfectas entre formas sencillas y trazos dispuestos al azar, que el artista utiliza como refuerzos plásticos. El constante interés de Seoane por la integración de las artes, se percibe en el contagio entre sus diferentes facetas artísticas, en este caso, la de su labor como grafista y como pintor.