Paisaje

Desde un principio, profudiza en una serie de recursos formales que irán conformando un estilo propio. Esta fórmula, se fundamentaba en la estilización y síntesis de la naturaleza, que consigue a través de la reproducción de las masas en su globalidad, sin atender a pequeños detalles. El resultado son grandes panorámicas, que amplían el campo de visión y potencian la lejanía y la mitigación del contraste lumínico, con la consiguiente fusión de los distintos espacios.

  • Francisco Lloréns
  • Sin fecha
  • Dibujo
  • Grafito sobre papel
  • 16 x 22 cm
  • Colección de Arte ABANCA

En este dibujo, Lloréns recurre una vez más a la copia al natural de un paisaje, en este caso del territorio gallego. Desde un principio, profudiza en una serie de recursos formales que irán conformando un estilo propio. Esta fórmula, se fundamentaba en la estilización y síntesis de la naturaleza, que consigue a través de la reproducción de las masas en su globalidad, sin atender a pequeños detalles. El resultado son grandes panorámicas, que amplían el campo de visión y potencian la lejanía y la mitigación del contraste lumínico, con la consiguiente fusión de los distintos espacios. Se vale de un punto de vista elevado, que le permite captar paisajes de mayor profundidad. En el primer término, esboza un árbol más detallado que el resto. A continuación, la sucesión de diferentes espacios, descritos a grandes rasgos, como inmersos en la niebla, dotan a la composición de profundidad. La técnica es ligera, abocetada y un tanto descuidada. El sombreado sumario que aparece en otro dibujos, ahora se difumina. 

   El pintor, realiza una labor de adecuación del género paisajístico a las experiencias foráneas y modernizar los trabajos de sus antecesores, el romántico Villamil o Abelenda. Partiendo de postulados realistas, que comparte con artistas coetáneos como Emilia Pardo Bazán, y sumándole la preocupación que, ya desde el romanticismo se vuelca, en la naturaleza compone un estilo personal y ecléctico que propone la búsqueda del alma o, como decía Gabriele D'Anunzzio, uno de sus escritores favoritos, "perseguir el oscuro pensamiento de la Naturaleza". Crea una poética de la tierra, que se fundamenta en el conocimiento de Sorolla -que le transmite la preocupación por la luz y la indefinición de las formas-, la pintura de paisaje decimonónica europea y la escuela catalana.