Paisaje

Se trata de un paisaje sublime, donde la naturaleza hostil, supera y domina al hombre. Sin embargo, y siguiendo también la tradición romántica, Villaamil introduce un toque de pintoresquismo en la arquitectura, que aunque dominada por su aspecto medieval, está compuesta por distintos estilos arquitectónicos, y caracterizada por el acento gallego aportado por el “cruceiro”.

  • Jenaro Pérez Villaamil
  • 1848
  • Pintura
  • Óleo sobre lienzo
  • 526
  • 38 x 58 cm
  • Colección de Arte ABANCA

Jenaro Pérez Villaamil, ha sido considerado, tanto en su época como en la actualidad, uno de los mejores paisajistas románticos españoles. El artista, parte del paisajismo decimonónico anglosajón, influenciado por su gran amigo David Roberts, que impulsó un total cambio de su estilo, y le dió a conocer la obra de los maestros británicos del XIX, J.F. Lewis, J.M.W. Turner y J. Martin. Este Paisaje, reúne las características más sobresalientes del ilustre pintor ferrolano. En un pequeño formato, Villaamil representa una naturaleza agrestre, envuelta en tinieblas, en donde sobresale una iglesia imaginaria, acompañada de un "cruceiro" y distintas siluetas humanas que se confunden con el entorno. Se trata de un paisaje sublime, donde la naturaleza hostil, supera y domina al hombre. Sin embargo, y siguiendo también la tradición romántica, Villaamil introduce un toque de pintoresquismo en la arquitectura, que aunque dominada por su aspecto medieval, está compuesta por distintos estilos arquitectónicos, y caracterizada por el acento gallego aportado por el "cruceiro". Los colores, predominantemente oscuros, y la disposición de los elementos, conforman un cuadro de ambiente misterioso, cargado de la melancolía y el desasosiego propios del gusto romántico.